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Inteligencia artificial y composición musical: ¿aliadas o enemigas?

La inteligencia artificial y la composición están destinadas a entenderse. Con la irrupción hace poco más de un año de la IA generativa, se van produciendo cambios. Hasta ahora, no se disponía de una herramienta capaz de desarrollar un texto o una partitura. Sin embargo, una vez se han producido y han llegado al mercado, no hay forma de detenerlos.


Creatividad e inteligencia artificial, un tándem sorprendente

Pese a lo que puedas pensar, la inteligencia artificial generativa no tiene como finalidad acabar con la creatividad. Es muy probable que ocurra todo lo contrario, es decir, que la potencie, la acelere y la haga más accesible. Esto último puede sonar extraño, pero una herramienta como ChatGPT es excelente para hacer lluvias de ideas. Aunque no seas una persona con una imaginación desbordante, la máquina te ayuda a amplificar la que posees.


Sin embargo, es frecuente encontrar ciertos temores y reticencias hacia la nueva tecnología. Se piensa que destruirá empleo, algo que es verdad, pero a cambio de crear mucho más. Y, en este punto, los artistas se encuentran entre los grupos profesionales que recibirán un mayor impacto. La IA puede ayudarte a plantear el esquema de un texto, a desarrollar una historia u ofrecerte una imagen. Solo tienes que darle unas indicaciones e ir puliendo.


La música con IA también está dando sus primeros pasos. Ya existen herramientas que te permiten crear canciones de unos pocos minutos de duración. Como ocurre con otros casos, basta con que indiques varias características. Por ejemplo, el estilo de la pieza, el ritmo y otros factores que han de tenerse en cuenta para alcanzar el producto final.


Como ves, el impacto de la nueva tecnología se va a notar en prácticamente cualquier expresión artística. Y el resultado está siendo interesante. Cuando combinas la IA con un profesional experimentado, los ciclos de trabajo se acortan y la imaginación se dispara.


Inteligencia artificial y composición, ¿cómo están conviviendo?

La IA generativa resulta de gran utilidad para la composición musical. Hasta ahora, si querías desarrollar una pieza, sus sonidos estaban en tu cabeza. Necesitabas plasmarlos en papel o en un programa informático para luego interpretarlo. Sin embargo, ahora puedes acelerar los pasos dando unas pocas indicaciones, todas ellas de acuerdo con lo que sientas.


Aunque sean vagas en un primer momento, no importa. La máquina es capaz de ofrecerte un producto sobre el que puedas empezar a trabajar. No tienes por qué bajarlo al papel, ya que dispones de una primera muestra. A partir de este punto, solo hay que introducir mejoras. De hecho, cabe la posibilidad de emplear estas herramientas como una fuente de inspiración y de exploración.


Como no requieres tocar los instrumentos ni realizar mezclas, puedes dejarte llevar. La inteligencia irá incorporando todo aquello que quieras integrar, por raro o estúpido que parezca al principio. Existe la posibilidad de crear ritmos, melodías base o patrones en muy poco tiempo. Siempre podrás incluir cambios durante el proceso de creación, ya que eres libre de hacerlo.


Eso sí, aunque parezca sencillo, resulta indispensable que entiendas lo que estás haciendo. Esto es, los conocimientos que precisarías para componer o tocar un instrumento siguen siendo útiles. Sin ellos, los resultados serán pobres, pues la máquina solo ejecuta tus órdenes. No crea en sentido estricto, sino que recurre a los datos con los que ha sido entrenada para darte una respuesta.


¿Está en juego el futuro de la música?

En términos generales, la respuesta es un rotundo no. El sector seguirá existiendo, aunque es muy probable que atraviese una transformación. Su profundidad, consecuencias y resultados no se pueden conocer, ya que todavía no se han producido. Los cambios deben ir sucediendo y siendo asimilados en todas las áreas en las que generen efectos.


A su vez, es indispensable resolver diferentes puntos relacionados con la tecnología. Uno de ellos tiene que ver con los efectos que causan los derechos de autor, un problema complejo que exigirá un gran esfuerzo. Recuerda que la IA generativa utiliza ingentes cantidades de datos para entrenarse. Cuando se usan aquellos que están protegidos sin permiso, tienen lugar daños que hay que compensar.


Ante este y otros inconvenientes, procede desarrollar una legislación sólida, la cual va dando sus primeros pasos. Por ejemplo, la Unión Europea ya ha creado una normativa para regir la inteligencia artificial y sus aplicaciones. Se pone especial énfasis en que la tecnología sea segura, pero también transparente. Así, se obliga a que el contenido creado por una IA generativa indique el origen de la producción.


Es decir, cuando ChatGPT, por ejemplo, genere un texto, tendrá que aparecer que la herramienta lo ha creado. Asimismo, las empresas dueñas de las aplicaciones deberán publicar resúmenes de los datos utilizados. Es imperativo mostrar si se han empleado datos que estén protegidos por los derechos de autor. El objetivo es garantizar la máxima transparencia y evitar abusos.


¿Van a desaparecer los compositores humanos?

Al igual que en la pregunta anterior, la respuesta corta es un no. El ser humano es una pieza fundamental para la composición musical, así como en cualquier otra área. Piensa que sin personas no existiría la música ni nadie que la escuchara. Ahora bien, con la aplicación de la tecnología llegarán cambios, que como ya sabes son impredecibles. Quizás los robot compositores se conviertan en el estándar de la industria, pero es poco probable.


Pese a que la IA generativa es sorprendente, reclama supervisión humana y la introducción de nuevos datos. Y no es capaz de alcanzar la creatividad, ya que no puede pensar. Tan solo reconoce patrones y aporta una respuesta que llega a ser muy precisa. De momento, las personas siguen siendo fundamentales para desarrollar nuevos estilos y piezas. La única diferencia, al menos en la actualidad, es que existen nuevas herramientas para la creación musical.


Como ves, la inteligencia artificial y la composición seguirán estando en manos humanas. Las nuevas herramientas propiciarán una revolución de consecuencias imprevisibles. Aunque el futuro sea incierto, en EsMúsica seguimos apoyando, formando e incentivando el talento humano. Gracias a nuestros cursos, te preparas tanto para el presente como para el futuro. ¡Descubre lo que hacemos por ti!

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